sábado, noviembre 05, 2022

Bodegas

 Bodegas

Honorio,  mi suegro, autor del texto, de pie;  mi amigo Felipe, con polo azul

Las bodegas se comenzaban a excavar por los cubos o ventanos, que, en forma de cono, se iba ampliando su dimensión a medida que se avanzaba la labor, hasta llegar a la profundidad que se consideraba adecuada para la conservación del vino: entre ocho y diez metros, aproximadamente. Una vez excavados los cubos o ventanos (generalmente tres, que servían para ventilar  y dar luz a la bodega, dos para cubas o depósitos y otro para lagar), se excavaban los cañones o pequeños túneles para comunicar los cubos entre sí. Toda la tierra picada se extraía por medio de poleas o malacates* desde la boca de los cubos y se extendía alrededor de éstos para refuerzo o consistencia de las bocas. Por último, se excavaba la entrada, que, a veces, servía para varias bodegas, las cuales se ramificaban  al fondo en varias direcciones, próximas entre sí. Cada una de ellas tenía (o tiene) una puerta particular, siendo común para todas la asentada en la parte superior, comúnmente cerca del camino o servicio peatonal. Hay entradas relativamente llanas, según la zona donde están construidas, pero otras están tan pinadas, que exige un verdadero sacrificio bajarlas, y, sobre todo, subirlas, si se suben con peso.

En el interior, en el espacio que se daba a cada cubo, se colocaban las cubas o vasijas de gran tamaño, donde se encerraba el vino. Además de estas cubas grandes, existen otras de menor tamaño, como carrales* -de forma alargada-, bocoyes*, y pipas* o cubetos, colocadas a un lado del cañón que da acceso al lagar*. Las cubas grandes se asentaban en consistentes maderos cuadrangulares llamados poínos, y las vasijas menores en otros más pequeños, para aislarlas del suelo. Debajo de cada cuba, perpendicularmente a la canilla por la que se extraía el vino, se hacía una hoya que facilitaba la colocación del pozal, para envasar, y el cántaro o garrafón cuando se sacaba el vino. Para pisar o macerar la uva se utilizaba la viga, generalmente de álamo, de considerable grosor y longitud. (Los almacenistas utilizaban prensas y otros elementos mecánicos). Las vigas iban encajadas, en su parte posterior y más gruesa, en las “vernias”, dos maderos consistentes, verticales y paralelos, adosados en una pequeña excavación para evitar que se movieran. El otro extremo, el más delgado, llegaba hasta el “canto”, hecho de peña, adobe u hormigón, de mucho peso, unido a la viga por un gran huso de madera muy dura y resistente, alto, de dos metros o más, que, al hacerlo girar  por medio de una palanca larga que lo atravesaba en su base, hacía subir la viga (unida por una soga a una especie de tabla gruesa torneada en su interior, llamada hebilla) lo que fuese necesario.

Los utensilios de la bodega, aparte de las cubas y demás vasijas, eran la artesa, el pozal, la mortera (un cuenco de madera), cántaros, la media cántara, cepillos de púas, una pala, una azada o hacha para recortar el “pie” al pisar la uva.

El trabajo de la bodega era arduo en extremo. Al llegar la vendimia, se comenzaba por lavar las cubas y demás vasijas con esmerado tesón. Se echaban un par de cántaros de agua en el interior y se metía el operario en ellos por la boca que tienen en la parte superior, y con una escoba de urce o cepillo de púas se frotaba toda ella insistentemente. Cuando el agua estaba sucia, se echaba fuera y se repetía la operación hasta que el agua saliera limpia. Después se las daba un baño de yeso en el interior para tapar posibles fugas o defectos de la madera. Las vasijas pequeñas se lavaban desde fuera, metiendo una cadena grande en el interior y balanceándolas de un lado para otro.

La uva se transportaba en carros de ganado cargados de cestos de mimbre de setenta u ochenta kilos. En tiempos más recientes, se transportaba en tractores a granel, con una lona en el remolque para que no se fuera el mosto. Los cestos se vaciaban por el cubo del lagar, o lagareta aparte, y los que se metían de “madre” en las cubas se metían a cuestas por la entrada y de espaldas, con el fin del que el cesto no venciera al que lo llevaba y lo lanzara de bruces contra el suelo, y también para evitar que el cesto pegara en el techo de la entrada. Al llegar dentro de la bodega, se daba uno la vuelta y se tiraba de frente hasta llegar a las cuba, y por una escalera se subía uno hasta la boca de la cuba y se vaciaba poco a poco dentro, con una defensa de tablas por detrás para contener las uvas que se escapaban de la boca.

Cuando se acababa la vendimia, o antes si había mucha uva en el lagar, se comenzaba a pisar la uva, primero con los pies bien limpios o botas altas de goma, hasta formar el “pie” (así se llama la uva, previamente pisada con los pies, que se colocaba debajo de la viga). Si no cabía toda la uva de una vez, se dejaba la sobrante junto a las paredes del lagar para ir agregándola después, a medida que iba mermando el “pie”. Encima del “pie” se colocaba un tablero redondo llamado entremiso. Encima del entremiso se colocaban uno o dos maderos, llamados “marranos”, hasta tocar la viga, rellenando el espacio entre el entremiso y la viga. A continuación, se daba vueltas al huso del canto por medio de una palanca que  atravesaba el huso en su base, con largura suficiente para que dos personas, si era necesario, pudieran girarlo. Primero se giraba hacia la izquierda, para que la viga subiera por la parte del canto y bajara por el extremo del fondo, en  las “vernias”. Cuando había bajado lo suficiente, se colocaba un pejo o madero grueso de cuarenta a sesenta centímetros de altura (los había de varios tamaños) entre la viga y el travesaño de las “vernias”, y se volvía a dar vueltas al huso en dirección contraria, es decir, a la derecha, y se obligaba a la viga a bajar por delante, sin que pudiera bajar por detrás, impedida por el pejo puesto previamente entre la viga y el travesaño de las “vernias”.

A medida que iba bajando la viga y, a la vez, apretando el “pie”, el mosto fluía sin cesar camino del pilo, una hoya grande que se comunicaba con el lagar por un pequeño conducto, donde una teja boca arriba iba recibiendo el mosto que caía en un pozal (mitad de una pipa o tonel aserrado por el medio, convirtiéndolo en dos pozales) o directamente al pilo, si estaba forrado de cemento. Cuando se iba llenando, se sacaba el mosto con unos cántaros de barro cocido y se vertía en las cubas. Para  exprimir al máximo el jugo de las uvas, se continuaba dando vueltas al huso hasta obligar a levantarse el canto, diez, veinte o treinta centímetros, trabajando todo su peso sobre el “pie” del lagar. Al cabo de un tiempo de ir exprimiendo las uvas del “pie”, el canto volvía a posarse en el suelo, y había que aflojar la viga, levantándola por la parte del canto y bajándola por la parte de atrás. Entonces, se quitaba el pejo de las “vernias” y se colocaba debajo de la viga y encima del muro que separa el lagar del cañón donde está situado el canto, obligando a la viga a subir de atrás, para recortar  (redondear, cortándolo,  con una azada o hacha el “pie”) y meter el recorte del “pie” debajo del entremiso para exprimirlo de nuevo. Este proceso se repetía cuantas veces hiciera falta, hasta quedar exprimido el “pie” totalmente. Cuando el “pie” ya no soltaba nada de mosto, se aflojaba la viga, se la dejaba en posición horizontal, se sacaba todo el mosto del pozal o del pilo y se avisaba a la fábrica de alcohol para que fuese a retirar las heces, u orujo, es decir, el “pie “ exprimido, y quemarlo para obtener aguardiente. El dueño recibía unos litros de aguardiente en pago de las heces dadas.

Honorio García García


Malacates.  m. Máquina a manera de cabrestante, con el tambor en lo alto, que se usa en las minas para sacar minerales y agua.

Carral. m. Barril para acarrear vino.

Bocoy. m. Barril grande.

Pipa. f. Tonel o cuba.

Lagar: m. Sitio donde se pisa la uva para obtener el mosto.


 Meriendas

    Las meriendas en las bodegas son  una tradición que, probablemente, se remonta a la creación de las propias bodegas. No cuesta mucho imaginar al laborioso viticultor meter en el fardel un cacho de pan y un trozo de queso o de chorizo y dirigirse a su bodega a realizar labores de trasiego del vino o de mantenimiento de la misma, si es época otoñal, cuando las labores del campo más apremiantes han remitido. 
    También son las bodegas lugar de encuentro entre amigos, que forman cuadrillas estables y se reúnen para celebrar su amistad, comiendo y bebiendo desinhibidos y alegres. En este contexto de desenfado y verbosidad se producen las meriendas a las que voy a hacer referencia.


Primer Periodo (31-03-1991 a 11-09-1999)

MERIENDAS DE MADUROS Y JÓVENES 
(1.ª, 3.ª, 4.ª, 5.ª, 6.ª, 7.ª, 8.ª y 12.ª)

MERIENDAS CON COMPAÑEROS DE TRABAJO
(2.ª)

MERIENDAS CON AMIGOS Y FAMILIARES
(9.ª, 10.ª y 11.ª)

*

MERIENDAS DE MADUROS Y JÓVENES 
(1.ª, 3.ª, 4.ª, 5.ª, 6.ª, 7.ª, 8.ª y 12.ª)

CUADRILLA "ODA AL VINO"

Parejas de comensales habituales maduros: Elena y Fernando; Gloria y Jesús; Maru (conocida también por Marujina y Maruja) y Luis.
Parejas de comensales habituales jóvenes: Emi y Ramón; Conchi y Orencio; Paqui y Ricardo.
Sin emparejar: Javi (hermano de Ramón) y Encarnita (hermana de Fernando, Emi y Conchi) 

Se necesita una puerta para el merendero

    En un principio, la diligente Marujina había confeccionado una cortina para tapar la entrada del merendero mientras los comensales degustaban los sabrosos manjares, pero una vez encendida la chimenea, el aire frío procedente del cañón -véase el artículo anterior de Honorio- la abombaba y se convertía en una especie de vela que incomodaba a los concurrentes. Ante tal desaguisado, Jesús, el carpintero, se ofreció para hacer una puerta, pero antes había que picar la dura pared. Aquí aparece el intrépido Orencio, que se ofrece a picarla... a cambio de cierta compensación.

Compromiso 
(31-03-1991)


Transcripción

En la bodega El Caldero el día 31 de marzo de 1991, Orencio García Llorente, de una parte, y de otra Luis Merino Gil, ante testigos de reconocida solvencia, se comprometen: el primero a picar la parte necesaria de pared para colocar una puerta de entrada al merendero y el segundo a satisfacerle con una lata de sardinas, un mendrugo de pan y una botella de vino (llena) de Macario.
(Diligencia para hacer constar que donde dice "sardinas" ha de entenderse "almejas".)


La cosa cuajó y adquirió tintes de perdurabilidad y hasta de cierta formalidad, tanto que se abrió un Libro Registro



Diligencia de apertura del Libro Registro 
(05-09-1992)



Transcripción
En la bodega El Caldero, a las 22 horas del día 5 de septiembre del año de gracia de 1992, quinto centenario del descubrimiento de América y de grandes eventos patrios como la Exposición Universal de Sevilla, los Juegos Olímpicos de Barcelona, la capitalidad europea de Madrid; la profunda crisis económica de nuestro país, y en el plano internacional, la espeluznante guerra de los Balcanes, la amenazante descomposición de la antigua URSS, la sonrojante hambruna de Somalia y el huracán Andrés y el maremoto d Nicaragua, se da apertura solemne a este registro de comilonas de esta ilustrada bodega.

                                                                El Mayor Bufón,

                                                                                Luis 

1.ª Comilona 
(05-09-1992)


Transcripción

1.ª Comilona

Fecha: 05-09-1992

La ofrecen Marujina y Paqui

Menú: Pulpo a la gallega, conejo guisado al estilo de Cubillas, deliciosa macedonia con helado de primera [calidad], extra: galletas de Artiach [compradas en la tienda de Concesa del pueblo de Cubillas de los Oteros] y vino de Tiburcio

(Firma autógrafa de los comensales)
    

Incidencias


Transcripción

    Jesús y Orencio se comieron una "talegada" de pulpo, a pesar de lo cual no hicieron ascos a los demás manjares... Y, después de la crítica, Orencio alegó que estaba todavía "a media marcha".
    Impresionados por la presencia del libro (como en su día lo fueron los alumnos de Puente Castro [mis alumnos de Puente Castro, mostraban gran temor a figurar en el "cuaderno de incidencias de la clase", ya que lo escrito intimida más que lo verbal]) los comensales no se atreven a hincar el diente a temas fuertes, así que se andan por las ramas: los coches, el PVC, etcétera.
    Pasada la primera impresión, la gente vuelve por sus fueros: Marujina al tema de los pisos (en esto, Javi me amenaza  con la "vitorina"), Orencio a sus chascarrillos, Jesús a los créditos financieros, Paqui echa la bronca a Ricardo porque fuma; a Orencio le parece mal lo de "chascarrillos" y me pide explicaciones.
    Observaciones: La próxima merienda tendrá lugar el 24 de octubre, sábado. La ofrecen Elena y Fernando. 
    (Chascarrillo: Anécdota ligera y picante, cuentecillo agudo o frase con sentido equívoco y gracioso.)



3.ª Comilona 
(24-10-1992)



Transcripción

3.ª Comilona

Fecha: 24-10-1992

La ofrecen Elena y Fernando

Menú: Patatas con congrio y almejas, solomillo a la bolognesa, flan casero, dulces variados, chupitos Frangélico y otros, vino de Maturino

(Firma autógrafa de los comensales)


Incidencias




Transcripción

    Faltan Gloria y Jesús. Por lo visto, en lugar de venir a la merienda, han decidido tener una hermosa niña (Andrea, ¿de dónde procede este nombre?) Orencio hoy ha decidido permanecer silencioso, aunque ahora de parte última parece que se está animando. Ramón habla de los horóscopos, que dicen el Papa y los Obispos que son pecado. Marujina tilda a su marido de mula (el marido soy yo); Ramón se autocalifica de mula, o sea, que ya somos dos (¿a qué carro nos van a enganchar?) Ricardo y Paqui cuentan sus peripecias en la Expo (¡total, para encontrarse a Goyo y a Pablo en la mismísima isla de la Cartuja no hace falta tanta caminata!)
    Observaciones: Próxima merienda: 21 de noviembre.

4.ª Comilona 
(21-11-1992)


Transcripción

4.ª Comilona

Fecha: 21-11-1992

La ofrecen Ricardo (oh, ¡el gran Ricardo!) y Orencio (¡el útil Orencio!)

Menú: Gambones de Colombia, colas de cigala arregladas con perejil y ajo, bueyes de mar, conejo a lo Conchi

(Todos dicen ¡que la repitan, que la repitan, que la repitan, ¡la merienda, se entiende!)

(Firma autógrafa de los comensales)


Incidencias 



Transcripción

    Se inicia la merienda con algo de retraso (aunque todos los comensales perdonan el retraso, ¿verdad?) Los entrantes, fastuosos; el Conejo a la Conchi, soberbio. Jesús hoy la ha cogido con la Seguridad Social [se entiende la asistencia y atención que recibió Gloria, la esposa de Jesús, en el parto en el hospital público de León] (dice Ramón que Griñán se lo agradecerá.) Maruja, en cambio, le dice que en [la clínica de] San Francisco la trataron como a una reina. ¡Que vaya diferencia! Jesús se luce a los postres invitándonos a champán del bueno. ¡Que todo sea por Andrea, la niña de sus ojos! Orencio no quiere ser menos y nos obsequia con queimada. ¡No sé cómo saldremos hoy de la bodega! A gatas, lo más probable. Como no podía ser menos Jesús y Maruja empiezan a hablar de Hacienda, de negocios, de rentas, de cuentas, de números... ¡Inevitable como el aire que respiramos!
    Observaciones. Próxima merienda: 30 de enero.


5.ª Comilona
(20-02-1993)


Transcripción

5.ª Comilona

Fecha: 20-02-1993

La ofrecen Emi y Luis

Menú: Asadurilla, lechazo con  [ensalada de] lechuga, tartas, licores

(Firma autógrafa de los comensales)


Incidencias



Transcripción

   Con bastante puntualidad se inicia el convite, la asadurilla como entrante sabe a poco: luego el lechazo -exquisito- que se devora a ritmo de mambo. Ricardo bromea diciendo: "Ah, pero esto son los entrantes" aludiendo a la escasez del condumio ofrecido por los anfitriones. Otros -como Ramón- abundan en la chanza: que si el lechazo era raquítico y cosas por el estilo. Lo cierto es que los comensales dan buena cuenta del lechazo -raquítico o no- dejando en el plato los huesos mondos y lirondos. A los postres vuelven las coñas marineras. Ahora es Orencio quien dice a Emi -la anfitriona- que tiene la cara más blanca que la leche y que se va a llevar un trozo de tarta para el bocadillo de mañana (dando a entender que la tarta referida no hay quien la coma.) Total que la próxima vez va a dar de comer a esta gente el padre prior. ¿O no, Emi?
    Observaciones. La tarta mencionada se puede comer, y yo, como buen comensal, sugerí llevar un trozo para el bocadillo del día siguiente que iba de caza.- dice Orencio.
Tú dices "se puede comer" y no te falta razón, pero ¿acaso no se puede comer un rebojo perdido en el cajón del pan? -responde Luis.
No hay más sugerencias pero yo pido un poco de vino para el secaño del bocadillo e invitar a mis compañeros. -replica Orencio.
Por mí -y por mi amigo Fernando, que es quien va a complacer la petición de Orencio- de acuerdo. Polémica zanjada, ¿no es así Orencio?-alega Luis.
Creo que me han complacido con el trozo de tarta y el vino. -remata Orencio.


6.ª Comilona 
(10-04-1993)


Transcripción

6.ª Comilona

Fecha: 10-04-1993

La ofrecen Encarna y Javier

Menú: tortillas variadas, queso fresco, pulpo a la gallega, tarta de queso y kiwi (hecha en el robot de Encarna), café y licores

(Firma autógrafa de los comensales)


Incidencias



Transcripción

   Hoy la cosa va de procesiones. Ramón y Marujina son los entendidos. Los demás -para meter baza- nos limitamos a formular alguna que otra pulla maliciosa como la que aventura Luis: ¿sois partidarios de que pujen hombres y mujeres? Elena sostiene que perfectamente, que se iría a lo que se iba (es decir, a pujar el paso) sin concesiones a la lascivia; Luis, en cambio, opina que se iría a lo que se iría, es decir, a lo otro. Como los demás comensales no entran en el juego, la cosa queda en tablas. El segundo motivo de conversación son los robots: que si la vaporeta, que si el nuevo robot [de Encarnita], que si los futuros androides que harían de todo menos, quizá, felices a los hombres (¡perdón por la pedantería!) Total que, al final, es Orencio quien vuelve por sus fueros tirando unas puntadas machistas, que algunos, como yo, agradecemos.
    Observaciones. Próxima comilona: Conchi y Ramón: 24 de abril.


7.ª Comilona 
(24-04-1993)



Transcripción

7.ª Comilona

Fecha: 24-04-1993

La ofrecen Conchi y Ramón

Menú: asadurilla de cordero, San Jacobo, Contessa, tarta de manzana, café y licores

(Firma autógrafa de los comensales)


Incidencias



Transcripción

   Los San Jacobos estaban muy ricos -riquísimos- , pero en las manos de Conchi, ¿cómo habría estado el pollo de corral, eh? Lo que en la merienda anterior se presentó como un chiste malo: la necesidad de partir leña para las próximas meriendas, hoy se presenta como un compromiso formal: es preciso fijar una fecha para realizar la tarea. De momento, hay cuatro palabras empeñadas: las de Fernando, Ramón, Ricardo y la mía. Orencio y Javier se han desmarcado alegando razones laborales. Pobre país es el nuestro con tantos parados y tan pocos pluriempleados. ¡Ojalá nunca [les] falte el trabajo de los sábados a estos dos laboriosos comensales! Para terminar -pacientes comensales- recordad que la información es selección. En una página no se puede meter todo. Yo he querido hoy afilar las garras de la crítica: perdonadme los ofendidos.
    Próxima merienda: el 29 de mayo. ¡Que Dios nos de salud para disfrutarla!


8.ª Comilona 
(07-11-1993)



Transcripción

8.ª Comilona

Fecha: 7-11-1993

La ofrecen Elena y Fernando

Menú: almejas y congrio con patatas, muslitos y aloncitos [¿alitas?] de pollito cocidas con limoncito, tarta y buñuelos de viento, vino de Maturino, cosecha del 91, licores variados

(Firma autógrafa de los comensales)



Incidencias



Transcripción

   Esta comilona ha recobrado añejos esplendores debido a la presencia de ilustres comensales, que, por desgracia, solo podemos gozar en contadas ocasiones: Elena (embarazada) y su marido, Javi, y Ana (sola). Sí echamos de menos, sin embargo, a Gloria y Jesús que, como padres responsables (y no como otros, y no quiero señalar) están plenamente ocupados en la crianza de su pequeña. Y como hoy las estrellas son las embarazadas quiero destacar la amable presencia de Paqui (embarazadísima) acompañada de su afable marido, Ricardo Corazón de León.
    La tertulia hoy ha tomado derroteros más bien trillados: sueldos, tarjetas de banco, gasolinera de Palanquinos, si bien este último tema se ha tocado envuelto en cierto morbo: ¿qué pasó con la intrépida expendedora de gasolina?, ¿hay trampa y cartón en los productos que comercializa o son más baratos y de mejor calidad? Aclárense, por favor, don Javier y don Ricardo C. de León.

    
12.ª Comilona 
(11-09-1999)

Transcripción

12.ª Comilona

Fecha: 11-09-1999

Comensales: Fernando, Elena, Jesús y Gloria (con sus vástagos Andrea y Guille), Orencio, Conchi (con su [hijo] Miguel), Encarnita, Javi (el hermano de Ramón), Maruja y Luis.

Menú: Langostinos a la parrilla (con el toque y la distinción y el buen hacer de Fernando), conejos guisados (con la sapiencia habitual de Conchi) y dos espléndidas tartas (con la atractiva presentación, los buenos ingredientes  y el toque de distinción de esa gran restauradora que es Elena). Vino de la Cooperativa de Pajares.

(Firma autógrafa de los comensales)




Incidencias

I


II



Transcripción

I

   Esta merienda supuso el reencuentro, después de varios años, de la cuadrilla "Oda al vino". Los mismos comensales de siempre (a excepción de Ramón y Emi, a los que hay que tirar de las orejas por su absentismo no plenamente justificado [también faltaron Paqui y Ricardo, sin que el que esto escribe pueda explicar las razones de su ausencia]) y algunos de sus vástagos de ahora (la familia ha crecido). 

II

    La merienda estuvo sazonada por la fruición del reencuentro y el placer de la degustación de los escogidos manjares. Los comensales dimos cuenta sin rechistar de los sabrosos langostinos, el exquisito conejo, los deliciosos postres. Con los estómagos llenos, la conversación reapareció. Se habló, se dijo, se comentó... pero el intríngulis estaba en el placer, la fruición del reencuentro. A mí me complació mucho la conversación con Javi, al que encontré fantástico; Orencio, sin embargo, ha perdido la chispa que ostentaba en su reciente juventud: lo veo más comedido y serio. Encarnita, tan sobria, elegante y discreta; Fernando, el Padre padrone de esta cuadrilla, tan prudente y sabio como acostumbra. En resumen, un gran reencuentro sazonado con una gran merienda.

MERIENDA CON COMPAÑEROS DE TRABAJO
(2.ª)

CUADRILLA "EL CLAUSTRO"

2.ª Comilona 
(10-09-1992)


Transcripción

2.ª Comilona

Fecha: 10-09-1992

La ofrece Mariano el Magnánimo

Menú: Asadurilla al estilo Luis el de "Las Brisas" [de Valencia de don Juan], empanada estilo Polígono 10 [de León], lechazo estilo Luis el de "Las Brisas", pastelitos exquisitos de "La Asturiana" ["Confitería Asturias" de León], vino de la Cooperativa de Pajares, chupitos de manzana verde y de melocotón.

(Firma autógrafa de los comensales)



MERIENDAS CON AMIGOS Y FAMILIARES
(9.ª, 10.ª y 11.ª)

9.ª Comilona 
(15-08-1998)



Transcripción

9.ª Comilona

Fecha: 15-08-1998

Reinauguración de la bodega, día de Nuestra Señora de Agosto

Comensales: Maruja (que ofrece la merienda), Romualdo y Maricruz, Fernando y Elena, Felipe y Anastasia, Celedonio y Teodora, Luis.

Menú: Entremeses y ensalada, langostinos al saco (que no se quema), chuletillas de cordero, lechazo, melón, tarta.

(Firma autógrafa de los comensales)




    Incidencias



Transcripción

   Comenzó la cena alrededor de las diez de la noche, justo cuando llegaron los que faltaban (Celedonio, Felipe y Anastasia), ya que Teodora no hizo acto de presencia hasta los postres (la trajo Sergio quien, una vez cumplida su misión, escapó rápidamente).
    Empezamos por los langostinos, exquisitos, que había preparado Fernando en la parrilla. Seguimos con las chuletas (a la brasa), exquisitas. Ensalada y entremeses completaron el menú, cuyo colofón lo constituyó una tarta charlota, muy alabada por los comensales. Licores de varias texturas sabrosas sirvieron para regar una cena muy agradable.
    P.D. El lechazo, debido al hartazgo de los comensales, se pospuso para el día siguiente.


10th Meal 
(22-08-1998)


Transcripción

10Th MEAL

Fecha: 22nd August 1998

Comensales: Tony, Theresa, Maru, Miriam, Elena and Luis

Menú: Entremeses, chipirones rellenos, paella, macedonia de frutas variadas, pasteles de "Caprichos" [pastelería de Valencia de don Juan], café y licores.

(Firma autógrafa de los comensales)


Incidencias


Transcripción

   Theresa and I have enjoyed ourselves in Luis' wine cellar. It is very cool and comfortable here. I've enjoyed the meal and the company of Luis, Maru, Miriam and Elena. Toni Yosell
    
    Fue muy simpático ver a Miriam y su familia. Me ha gustado mucho. Quiero que Miriam y su familia vengan a Estados Unidos pronto, por favor. Muchas gracias por todo. Theresa Gosnell


11.ª Comilona 
(27-08-1999)



Transcripción

11.ª Comilona

Fecha: 27-08-1999



Comensales: Celedonio, Aurelio, Felipe y Luis.

Menú: Conejo y lechazo guisados, ensalada de pimientos embotados, espárragos, macedonia y mazapán de yogur.


Incidencias

I
II

Transcripción

I
   Primera merienda del año celebrada en esta bodega, después de estar al menos 3 ó 4 meses sin luz por una avería y la negligente atención del señor Puga (quien instaló -hace un año más o menos- la placa solar).
    Los comensales se aplicaron al cuento de dar cuenta del condumio y la charla, por tanto, no resultó muy fluida. Los manjares, exquisitos. El vino, a juicio de Celedonio, oxidado (mientras no sea con dioxinas vamos bien).

II

    Mientras se hacía el café, el asa de la cafetera de mi suegra se reblandeció (era de plástico) y, al intentar retirarla del fuego, se dobló como un churro y se fue al carajo. A cuenta del incidente, Celedonio y los demás bromearon de lo lindo: que si antes de levantarse mi suegra debería ir yo a Valencia de don Juan a comprarle una cafetera nueva para aplacar su previsible ira; que si, tal vez, fuera mejor, al acabar la merienda, llegarnos hasta Valencia y despertar a Manolo, el de la ferretería La Herradura, para que nos proporcionara una cafetera nueva, y cosas por el estilo.
    Los comensales acordamos por unanimidad felicitar a la cocinera -doña Marujina- por la espléndida cena preparada.
    Y, para que conste, y surta efectos donde proceda, firmo la presente en la bodega "El Caldero", a veintisiete de agosto de 1999.



Segundo Periodo (25-08-2002 a 05-08-2019)

MERIENDAS DE LA CUADRILLA QUINTOS DE 1951
(13.ª)

ÚLTIMAS MERIENDAS REGISTRADAS
(14.ª, 15.ª y 16.ª)

*

MERIENDAS DE LA CUADRILLA QUINTOS DE 1951
(13.ª)

CUADRILLA  "QUINTOS DE 1951"

    Parejas de comensales habituales: Quintos: Capi, Fernando, Ángel y Luis, cuyas parejas respectivas son: Toño, Elena, Covi y Maru (conocida también por Marujina y Maruja). Otra pareja la forman Maricris y Jesús R., cuñada y hermano de Capi. (Covi, la esposa de Ángel, falleció. Posteriormente, se unieron a la cuadrilla, Gloria y Jesús F., cuñada y  hermano de Elena). 
    Esta merienda de los Quintos se originó en 2001, con la celebración del cincuenta cumpleaños de los quintos y quintas de Cubillas y Gigosos de los Oteros nacidos en 1951. A raíz de esta celebración, sustanciada principalmente en una cena que tuvo lugar en un restaurante de Valencia de don Juan, los quintos citados al principio de este texto en negrita decidimos continuarla anualmente. En el Libro Registro, sólo consta esta merienda (la primera celebrada)  pero se celebraron muchas más. Sólo la COVID-19 nos ha impedido celebrarla los años 2020, 2021 y 2022. ¿Volverá a reanudarse?

13.ª Comilona 
(25-08-2002)



Transcripción

13.ª Comilona

Fecha: 25-08-2002

Inauguración (enésima) de la bodega "El Caldero", el día 25 de agosto de 2002


Comensales: Maruja, Maricris, Capi, Elena, Covi, Jesús Rodríguez, Ángel Liébana, Toño, Fernando y Luis.

Menú: Langostinos (muy grandes) a la parrilla, conejo guisado, ensalada de pimientos de la tierra, melón y pasteles de la confitería coyantina "El Capricho". Vino prieto picudo de Pajares de los Oteros (bodega particular).


Incidencias

I

II


Transcripción

I

   Merienda de los quintos de 1951 y otros próximos (cónyuges). Exquisitos manjares cocinados, los langostinos obra del virtuoso Fernando y el conejo obra de la excelente cocinera Capi. No hace falta decir que sólo han quedado, después del festín, cáscaras y huesos. Al final, sólo se observan rostros satisfechos y sonrientes.

II

    A la hora de los postres, se degustó melón, café (traído en termo por Capi: una buena solución para esta bodega que me apresuro a anotar) y pasteles de buen tamaño y sabor delicioso.
    A continuación, se han suscitado diversas conversaciones entre los comensales relativos a la construcción (de pisos), hipermercados (Merlín), alguna que otra alusión a las cualidades afrodisiacas de la canela y las pertinentes lecciones sacadas al respecto.
    En este preciso momento me apremia Capi a finalizar esta acta, por lo que procedo a su conclusión.
    Se aprueba.


INSTANTÁNEAS DE LA CUADRILLA  "QUINTOS DE 1951"

Capi, repartiendo su exquisita tarta de hojaldre, crema y nueces

De izda. a dcha. Elena, Gloria, Jesús F. y Toño

De izda. a dcha. Elena, Gloria, Jesús F., Toño y Luis


Fernando, cocinando sus afamados "Langostinos al saco"

De izda. a dcha. Fernando, Jesús R. y Capi

De izda. a dcha. Jesús F., Toño, Luis, Fernando, Jesús R. y Capi

De izda. a dcha. Jesús R., Jesús F. y Toño


De izda. a dcha. Jesús F. y Toño

Jesús R., Capi, Maricris y Maru

Una perspectiva diferente de la foto anterior, de otra merienda

Luis

De izda. a dcha.: Toño, Gloria y Luis


ÚLTIMAS MERIENDAS REGISTRADAS
(14.ª, 15.ª y 16.ª)

RESEÑAS DE LAS TRES ÚLTIMAS MERIENDAS REGISTRADAS EN EL VERANO DEL AÑO 2003
(14.ª, 15.ª y 16.ª)

14.ª Merienda



Transcripción

    La primera con Fernando (mi amigo de toda la vida, improvisada y a escote; él puso un excelente bacalao al ajo arriero con huevos cocidos y el menda aportó una tortilla española (con cebolla y calabacín) cocinada por Maruja, nueces, queso de oveja. Cenamos muy bien dando buena cuenta del bacalao que estaba delicioso [y de los demás manjares]. Hablamos de temas variados y lo pasamos estupendamente.

15.ª Merienda

I


II



Transcripción

I y II

    La segunda con Fernando, Elena, Jesús F., Gloria y Maruja. Ésta [última] guisó un conejo que fue la estrella de la cena, junto con la tortilla de Fernando, con patata dorada. El postre, dulces variados que aportó Gloria. Bebimos dos botellas de vino y, acompañando a los postres, licores caseros. El fin de fiesta fue en la terraza del bar de Cubillas. En resumen, un reencuentro de viejos amigos donde los recuerdos de odiseas pasadas ocupó buena parte de la conversación.

16.ª Merienda


Transcripción

    La tercera [fue] con Felipe, Sergio, Ñoño y Miguel Ángel. Empanada de bonito, guiso de  conejo con especias, bacalao al ajo arriero y mazapán casero. Otra vez la estrella fue el bacalao, sabroso y suculento, sin menospreciar los otros platos del menú. Charla amena y distendida y remate en el bar de Cubillas (sólo Miguel Ángel y el menda).

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MERIENDA DE LOS QUINTOS 2023

Después de tres años –los años 20, 21 y 22- sin haber podido celebrar la MERIENDA DE LOS QUINTOS, debido a la COVID 19, este año 2023 por fin los quintos (Capi, Fernando y Luis) han podido celebrarla invitando, aparte de a sus respectivos cónyuges: Toño, Elena y Maruja, a las siguientes parejas: Jesús R. y Maricris, Jesús F. y Gloria y Miguel Ángel y Tere. De los cuales declinaron la invitación la pareja formada por Jesús y Gloria.

El día elegido para la celebración fue el cinco de agosto. El menú: los afamados langostinos al saco, cocinados por Fernando con la maestría adquirida con la práctica de muchos años de cocinarlos. Exquisitos. El resto del menú: carrilleras guisadas y tarta de tiramisú, obra de Capi, una cocinera de primera categoría. Todo para chuparse los dedos. (La comida se paga a escote: 9 € por comensal).

Con el estómago lleno, las lenguas se desatan y el que más y el que menos cuenta sus peripecias y alardea de sus logros. En un ambiente distendido donde reina la amistad y el buen humor, que, sin duda, contribuyen a la buena digestión de la copiosa cena. Uno de los temas sacados a relucir fue el aniversario de boda de Maruja y Luis. 45 años de matrimonio. El caso es que, a pesar de las taimadas añagazas preparadas por Maruja (que si cuando llegues a casa encontrarás una sorpresa, que si hoy en lugar de un beso de salutación mañanera, tiro la casa por la ventana y te doy cuatro…) Nada de nada, el pardillo de Luis no se entera: recibe la propina de besos con agrado y, cuando llega a casa a desayunar, se zampa las torrijas (que esa era la sorpresa) con oronda satisfacción… Luego, de camino a la bodega, en una conversación en el coche entre Elena y Maruja sobre la edad de las respectivas hijas y las fechas de las respectivas bodas, el pardillo cae en la cuenta de que hoy hace cuarenta y cinco años que se unió en matrimonio a la mujer que ocupa el asiento del copiloto… Demasiado tarde. El choteo de sobremesa resulta inevitable y notorio el regodeo de Maruja por el olvido de su marido de fecha tan señalada… Una lección que el pardillo procurará no olvidar.

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MERIENDA DE LOS QUINTOS 2024

Se celebró la merienda de los quintos el 10 de agosto de 2024. La preparó Maruja. Los asistentes fueron: Capi y Toño; Fernando y Elena; Jesús y Maricris y Maruja y Luis.

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MERIENDA DE LOS QUINTOS 2025

Preparó la merienda Elena. 
Menú: langostinos al saco, exquisitos (Fernando se supera año tras año); carrilleras guisadas (cocinadas por Elena), suculentas y sabrosas; y tarta charlota (deliciosa, obra de Maruja).
Asistieron Capi y Toño; Fernando y Elena; Jesús y Maricris y Maruja y Luis.
Tertulia: se habló, entre otros muchos temas, de esta merienda, la de los quintos, y de su futuro. Hubo una propuesta de cambio de horario: celebrarla al mediodía en lugar de por la noche. También si poner un año límite para dejar de celebrarla. O, incluso, celebrarla en un restaurante, evitándose así el trabajo de cocinarla. Veremos el próximo año lo que pasa. En cualquier caso, haber celebrado esta merienda veinticinco años -si exceptuamos los de la pandemia del Covid 19- supone un gran triunfo para todos los asistentes.

Elena ( a la izda. y Capi)

Fernando (en primer plano) seguido de Jesús, Marcris y Maruja

De izda. a dcha. Jesús, Maricris y Maruja

De izda. a dcha.: Elena, Capi, Toño y Luis

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MERIENDA DEL BACALAO 2025

La merienda del bacalao viene celebrándose desde hace ya unos cuantos años en la bodega de los hermanos Mendoza, Manolo y Miguel Ángel, de tradición vinatera y bodeguera, como recoge Miguel Ángel en varios pasajes de su primera novela La luz del Templo 👉 (a título de ejemplo, mostramos uno de los pasajes, páginas 213 y 214 de la mencionada novela, que documentan la anterior afirmación). El número de comensales ha sido variable, pero los habituales son: los citados hermanos Mendoza, Fernando, Lorenzo y Luis. Siempre se degusta el mismo menú: bacalao al ajo arriero, con huevos cocidos, que cocina con primor Miguel Ángel, y cuya materia prima (el bacalao) la aporta Fernando. Luego de degustar el sabroso y suculento manjar, algunos comensales, a título individual y sin haberlo anunciado con antelación, sorprenden y obsequian a la cuadrilla con deliciosos postres.

Páginas 213 y 214 de la novela que se citan en el texto anterior


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Fotos de la cuadrilla

De izda. a dcha.: Fernando, Manolo, Lorenzo y Luis

De izda. a dcha.: Miguel Ángel, Manolo, Lorenzo y Luis

Los cinco comensales juntos

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MERIENDA DE INAUGURACIÓN TERTULIA  ESCOLAR 2025

El ocho de octubre de 2025 celebramos la inauguración de la tertulia escolar (la componemos jubilados de la enseñanza, que nos conocimos en el CEPA Faustina Álvarez García, y se desarrolla en el periodo lectivo de cada curso escolar, los miércoles de 11.00 a 11.30 h. en la cafetería Albany, en frente de la Pulchra) con una espléndida merienda en la bodega. Los tertulianos somos: Jesús, Pere, Vicente y Luis. Y el menú, entremeses variados (chorizo, jamón, lomo, queso...); ensaladas de tomate y cebolla de la huerta de Luis; pimientos de Fresno de la Vega fritos arreglados con aceite y vinagre; el plato principal: conejo guisado, y el postre, tarta de manzana y rosquillas de San Froilán. La tertulia post merienda fue animada, fraternal, cordial y provechosa. Todos quedamos encantados y con ganas de repetirla.

De izda. a dcha.: Luis, Pere, Vicente y Jesús

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